Este es mi violín; por Deivy Garrido

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Foto: El Billuyo
Hola Wuily, quizá tú no sabes quién soy yo y tampoco quienes son todos los venezolanos que estamos indignados, viendo como llorabas por tu violín destruido. Investigue, y ahora sé que te llamas  Wuilly Arteaga, aunque te he visto en algunas marchas de lejos, sin miedo alguno a estar en la primera línea de la represión con tu única arma, tu violín y tu talento.
“Este es mi violín” eran tus palabras entre el llanto, ira,  impotencia e injusticia, también vi fotografías cuando estabas tocando a pocos metros de la GNB, de cómo te quitaron tu violín y lo destruyeron, luego vi como les pedías que te lo devolvieran, no te importaba que estuviese roto. Solo querías recuperar lo que era tuyo, tu violín.

Sé que no me conoces y yo tampoco a ti, pero al igual que muchos venezolanos me solidarizo contigo, porque era tu violín. Ese con el que seguramente tocaste tus primeras notas, con el que te encariñaste y te acostumbraste a usar, ese que con el tiempo, estoy seguro, se volvió una extensión de ti. Entre todos te podemos comprar otro… aunque ahora te van a sobrar.

La valentía es lo que te ha caracterizado en todas las marchas Wuilly, no todo el mundo es capaz de estar en la primera línea, en medio de una lluvia de lacrimógenas y perdigones. Mucho menos con un instrumento entonando las notas del Himno Nacional, mientras los gases intentan ahogar tu talento.

“No tengo mascara porque yo no vine aquí a pelear, yo vine aquí a tocar para que la gente disfrute” esas fueron tus palabras minutos antes de que fuese destruido tu violín, eres un valiente que nos inspira a todos en cada marcha, lamento mucho que destruyeran tu violín.

Investigando más sobre tu historia, encontré un vídeo donde explicabas lo que paso, decías que se han creado varios grupos en las redes sociales para “recaudar fondos” para tu nuevo violín, cosa que desmentiste y aseguraste que no has recibido ninguna ayuda, y que serás tú mismo quien contacte personalmente a esas personas que quieren ayudarte y apoyarte.

Tus lagrimas se han convertido en una lluvia de bendiciones que cae sobre ti, por millones de venezolanos que indignados queremos reponer tu violín, que sabemos que nunca será como el que te destruyeron, pero seguirá el trabajo de ese violín, apoyarte en la primera línea a protestar a tu manera, con tu música, tu arte y tu talento.

Más que perder un violín perdiste algo que estoy seguro con el paso de los años se hizo parte de ti, pero también te ganaste el cariño, admiración, respeto y solidaridad de millones de venezolanos.

Hay quienes dicen que la música debería ser un sinónimo de libertad, porque te permite tocar lo quieras, como quieras, cuando y donde quieras, porque la música alimenta el alma.   

¡El Justo ha regresado!

Twitter e instagram: @elenmanuel

 

Fuente: caraotadigital.net

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